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19/3/17
El ejercicio puede reducir el riesgo de diabetes relacionada con el embarazo, según un estudio [19-3-17]
El ejercicio puede reducir el riesgo de diabetes relacionada con el embarazo, según un estudio
Las mujeres que eran más físicamente activas mientras estaban embarazadas también tenían unas dos libras menos de peso
El ejercicio reduce el riesgo de las mujeres embarazadas de contraer diabetes gestacional, y también las ayuda a controlar el aumento de peso, muestra una revisión reciente.
En el informe, que aparece en una edición reciente de la revista BJOG: an International Journal of Obstetrics and Gynaecology, investigadores españoles analizaron trece estudios que incluyeron un total de más de 2,800 mujeres embarazadas que normalmente hacían poco o ningún ejercicio. Los estudios observaron qué sucedía cuando las mujeres participaban en programas de ejercicio.
"El ejercicio no es algo que se deba temer durante el embarazo. El nivel moderado de ejercicio usado en estos estudios tuvo efectos significativamente positivos sobre la salud, y se encontró que eran seguros tanto para la madre como para el bebé", señaló en un comunicado de prensa de la revista la autora líder, Gema Sanabria Martínez, del Hospital Virgen de la Luz en Cuenca, España.
Las mujeres que hicieron ejercicio redujeron su riesgo de diabetes relacionada con el embarazo, o gestacional, en más de un 30 por ciento. En las mujeres que hicieron ejercicio durante todo el embarazo, el riesgo de diabetes gestacional fue un 36 por ciento más bajo, encontró el estudio.
Los beneficios fueron más potentes entre las mujeres que combinaron ejercicios de tonificación, fuerza, flexibilidad y aeróbicos, comentaron los investigadores.
Otro beneficio que los investigadores también encontraron a partir del ejercicio fue un peso ligeramente más bajo. Las mujeres que hicieron ejercicio durante el embarazo pesaban unas dos libras (casi un kilo) menos que las que no hacían ejercicio, mostraron los hallazgos.
"Este cuidadoso análisis de estudios anteriores muestra un efecto beneficioso del ejercicio en mujeres embarazadas sanas que por lo general hacen poco o ningún ejercicio", señaló en el comunicado de prensa el sub-editor jefe de la revista, Mike Marsh.
"Podría influir en las recomendaciones para el ejercicio durante el embarazo para estas mujeres. Se necesitan más estudios para establecer si este efecto se observa en todas las mujeres embarazadas", añadió Marsh.
4/3/17
Ejercicios después de la cesárea [4-3-17]
Ejercicios después de la cesárea
Después del parto, la mayoría de las mujeres desean recuperar la figura y su condición física, sobre todo aquellas que acostumbraban realizar ejercicio o deportes de alto rendimiento. Lo primero que debes considerar es que la recuperación de un parto por cesárea es más lento que el parto vaginal.
Si te realizaron una cesárea deberás esperar entre cuatro y seis semanas para hacer ejercicio vigoroso, eso te dará tiempo para que tu cuerpo se recupere de los cambios que sufrió por el embarazo y por la cirugía, para entonces no deberá existir dolor, tus articulaciones ya no estarán tan flojas, no te sentirás torpe y tus órganos internos se habrán reacomodado.
Este lapso de recuperación no significa que se debas guardar absoluto reposo, a menos que tu médico te lo haya recomendado. Después de la cirugía e incluso estando en el hospital todavía es recomendable comenzar a hacer ligeros ejercicios, cuidando de no lastimar la herida y deteniéndote si sientes algún dolor. El dolor y el cansancio son formas en que tu cuerpo te pide que pares y tomes un descanso.
Ejercicios después de la cirugía
Antes de comenzar, toma en cuenta que tus movimientos deben ser suaves y sostén con tu mano o una almohada la zona de la herida durante los primeros tres días posteriores a la cirugía. Repite cada ejercicios de tres a cinco veces o hasta donde te sientas bien.
Empieza con respiraciones abdominales para empezar a fortalecer tus músculos del abdomen. Inhala profundamente hasta donde te sientas cómoda estirando tus músculos hacia fuera y sostén la respiración cinco segundos, exhala oprimiendo tus músculos abdominales hacia dentro, mantén así por cinco segundos. Descansa un poco y repite la respiración.
Puedes fortalecer tus piernas caminando un poco tan pronto te lo recomienden en el hospital y en la cama. Acostada boca arriba doble una pierna y desliza el talón de hacia delante y hacia atrás manteniendo la espalda recta. Repite el movimiento en cada pierna. También puedes mover los tobillos en círculos, primero haz diez círculos hacia la derecha y después diez hacia la izquierda.
Por último, dobla las rodillas y contrae los glúteos y el abdomen mientras levantas un poco el hueso de la pelvis. Coloca una almohada en la cabeza y los hombros para estar más cómoda.
Después de un mes y medio, ya podrás ir retomando poco a poco tu rutina de ejercicios, lo más recomendable es empezar con caminatas o natación. Recuerda no excederte y en caso de sentir dolor, mareos, taquicardia o sangrado llama a tu médico enseguida.
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18/2/17
Conoce las ventajas de los ejercicios hipopresivos postparto
Conoce las ventajas de los ejercicios hipopresivos postparto
Este método destaca sobre otros, debido a sus múltiples beneficios para la salud y recuperación corporal de la madre, ya que reprograma la faja abdominal y la musculatura del suelo pélvico
24horas.cl
Estar embarazada significa un proceso maravilloso para la mayoría de las mujeres, ya que experimentar el proceso de gestar la vida de un hijo en el vientre es una experiencia sin igual. Sin embargo, esta etapa conlleva varias dificultades, incomodidades, complicaciones y hasta enfermedades, durante los nueve meses y posterior al nacimiento, las deben ser seguidas por especialistas o tratadas a través de diversos ejercicios que nos ayudarán a sobrellevar este periodo de la mejor manera posible.
En este sentido, y tal como señala Scarlet Gebauer, kinesióloga y fundadora de FITmom, “los diversos efectos que produce el embarazo y parto en el cuerpo de una mujer se pueden combatir a través de diversos ejercicios, sin embargo, el método hipopresivo destaca por sobre la mayoría ya que se basa en movimientos que provocan una contracción refleja de la faja abdominal y del suelo pélvico, ofreciendo múltiples beneficios para la salud”.
El método hipopresivo se trata de un ejercicio que consta de una postura inicial (de partida) y un movimiento, logrando una disminución de la presión en las cavidades torácica, abdominal y pélvica. Se parte desde la posición de pie, con el cuerpo inclinado hacia adelante, manteniendo la columna elongada como si un hilo nos tirara desde la coronilla y llevando el mentón hacia adentro (como sacando doble papada).
Al mismo tiempo, se debe inspirar y espirar varias veces, hasta que en la última espiración se suelta todo el aire vaciando los pulmones y bloqueando la entrada de oxígeno por la nariz o la boca. Finalmente, se hace un intento de realizar una inspiración, pero sin tomar aire, dejando que las costillas se abran y sintiendo que el abdomen se hunde. Estos ejercicios se realizan en apnea espiratoria, aunque también se pueden realizar respirando normalmente, en el caso de pacientes hipertensos.
“La idea de este método es reprogramar la faja abdominal y la musculatura del suelo pélvico, la que, debido a los constantes aumentos de presión abdominal que ejercemos en la vida cotidiana, como toser, reír, cargar pesos, ciertos deportes, ejercicios mal ejecutados, embarazo, entre otros, deja de ejercer la función para la cual está diseñada, que es la de ser soporte de los órganos internos, ya sean abdominales y pélvicos”, agrega Gebauer.
Dentro de los objetivos, el principal es que busca reducir el perímetro abdominal aportando mejoras estéticas, posturales y funcionales, como también prevenir distintos tipos de hernias, incontinencia urinaria, mejorar el parámetro respiratorio, proteger la zona lumbopélvica, y disminuir y/o prevenir el edema e hinchazón de piernas.
Y por el lado de los beneficios, según destaca la kinesióloga, “está la reducción del perímetro de cintura y el aumento del tono del suelo pélvico, previniendo complicaciones comunes del embarazo y parto, como lo es la pérdida involuntaria de orina (incontinencia). Además, disminuye los dolores de espalda debido a que provoca una separación y descompresión de las vértebras. Mientras que, desde el punto de vista estético, reduce el perímetro de cintura y mejora la postura”.
“Finalmente, ayuda a evitar la aparición de hernias y prolapsos, los que se producen por los aumentos de presión al realizar ciertos esfuerzos, como toser o estornudar, entre otros”, finaliza.
Este método destaca sobre otros, debido a sus múltiples beneficios para la salud y recuperación corporal de la madre, ya que reprograma la faja abdominal y la musculatura del suelo pélvico
24horas.cl
Estar embarazada significa un proceso maravilloso para la mayoría de las mujeres, ya que experimentar el proceso de gestar la vida de un hijo en el vientre es una experiencia sin igual. Sin embargo, esta etapa conlleva varias dificultades, incomodidades, complicaciones y hasta enfermedades, durante los nueve meses y posterior al nacimiento, las deben ser seguidas por especialistas o tratadas a través de diversos ejercicios que nos ayudarán a sobrellevar este periodo de la mejor manera posible.
En este sentido, y tal como señala Scarlet Gebauer, kinesióloga y fundadora de FITmom, “los diversos efectos que produce el embarazo y parto en el cuerpo de una mujer se pueden combatir a través de diversos ejercicios, sin embargo, el método hipopresivo destaca por sobre la mayoría ya que se basa en movimientos que provocan una contracción refleja de la faja abdominal y del suelo pélvico, ofreciendo múltiples beneficios para la salud”.
El método hipopresivo se trata de un ejercicio que consta de una postura inicial (de partida) y un movimiento, logrando una disminución de la presión en las cavidades torácica, abdominal y pélvica. Se parte desde la posición de pie, con el cuerpo inclinado hacia adelante, manteniendo la columna elongada como si un hilo nos tirara desde la coronilla y llevando el mentón hacia adentro (como sacando doble papada).
Al mismo tiempo, se debe inspirar y espirar varias veces, hasta que en la última espiración se suelta todo el aire vaciando los pulmones y bloqueando la entrada de oxígeno por la nariz o la boca. Finalmente, se hace un intento de realizar una inspiración, pero sin tomar aire, dejando que las costillas se abran y sintiendo que el abdomen se hunde. Estos ejercicios se realizan en apnea espiratoria, aunque también se pueden realizar respirando normalmente, en el caso de pacientes hipertensos.
“La idea de este método es reprogramar la faja abdominal y la musculatura del suelo pélvico, la que, debido a los constantes aumentos de presión abdominal que ejercemos en la vida cotidiana, como toser, reír, cargar pesos, ciertos deportes, ejercicios mal ejecutados, embarazo, entre otros, deja de ejercer la función para la cual está diseñada, que es la de ser soporte de los órganos internos, ya sean abdominales y pélvicos”, agrega Gebauer.
Dentro de los objetivos, el principal es que busca reducir el perímetro abdominal aportando mejoras estéticas, posturales y funcionales, como también prevenir distintos tipos de hernias, incontinencia urinaria, mejorar el parámetro respiratorio, proteger la zona lumbopélvica, y disminuir y/o prevenir el edema e hinchazón de piernas.
Y por el lado de los beneficios, según destaca la kinesióloga, “está la reducción del perímetro de cintura y el aumento del tono del suelo pélvico, previniendo complicaciones comunes del embarazo y parto, como lo es la pérdida involuntaria de orina (incontinencia). Además, disminuye los dolores de espalda debido a que provoca una separación y descompresión de las vértebras. Mientras que, desde el punto de vista estético, reduce el perímetro de cintura y mejora la postura”.
“Finalmente, ayuda a evitar la aparición de hernias y prolapsos, los que se producen por los aumentos de presión al realizar ciertos esfuerzos, como toser o estornudar, entre otros”, finaliza.
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1/6/15
Es recomendable la práctica de ejercicio físico moderado durante el embarazo, según un estudio 01-06-15
Es recomendable la práctica de ejercicio físico moderado durante el embarazo, según un estudio
El ejercicio físico moderado puede ser una herramienta para controlar el peso de los bebés demasiado grandes y evitar partos complicados.
Un estudio realizado por el profesor de la facultad de Ciencias de la Actividad Física y el Deporte - INEF de la Universidad Politécnica de Madrid Rubén Barakat concluye que el ejercicio físico moderado favorece el embarazo y reduce los riesgos en el parto.
Según las conclusiones del estudio, la práctica de un programa de ejercicio físico durante el embarazo no ocasiona ningún riesgo de carácter materno-fetal y, además, puede ser un elemento de control en el peso de bebés demasiado grandes y, en consecuencia, partos más complicados. Asimismo, el ejercicio moderado ayuda a regular una excesiva ganancia de peso materno durante la gestación, sin que ello ocasione una alteración en el crecimiento fetal normal.
En total, 142 mujeres embarazadas participaron en este estudio experimental que se orientó a conocer los efectos de un programa de ejercicio físico durante el segundo y el tercer trimestre de embarazo. Para la recogida de datos, se utilizaron como fuentes la historia clínica, la hoja de evaluación del embarazo, el alta perinatal y el partograma de las pacientes.
El programa de ejercicios elegido se basó en sencillos movimientos corporales con apoyo musical para trabajar las diferentes zonas musculares y evitar posibles riesgos o lesiones de cualquier tipo. La intensidad fue la de una actividad física de carácter moderado.
El ejercicio físico durante el embarazo recoge los resultados de la investigación. Esta obra, publicada por la editorial Pearson Alambra, mereció uno de los premios que la Fundación General de la Universidad Politécnica de Madrid concede a los mejores libros de texto. El libro se presenta un análisis exhaustivo de recientes estudios realizados a este respecto. También se recoge la tendencia general de las investigaciones que se ocupan de la relación entre el ejercicio físico y el embarazo, que hablan de resultados del embarazo no alterados.
10/4/15
El ejercicio durante el embarazo mantiene normal el tamaño del recién nacido 10-04-2015
El ejercicio durante el embarazo mantiene normal el tamaño del recién nacido
Un estudio sugiere que los aeróbicos de bajo impacto son seguros y beneficiosos durante todo el embarazo
Un estudio reciente señala que, además de mantener sana a mamá, el ejercicio regular durante el embarazo ayuda a prevenir el peso excesivo del recién nacido.
En el estudio publicado en la edición de octubre de Obstetrics and Gynecology, los investigadores noruegos hallaron que las probabilidades de tener un bebé demasiado grande se reducían en hasta un 28 por ciento entre las mujeres que hacían ejercicio regular durante el segundo y el tercer trimestre de su primer embarazo.
"Con frecuencia, las mujeres adoptan hábitos más saludables antes y durante el embarazo, como eliminar el consumo de cafeína. Este estudio sugiere que agregarle ejercicio a esa lista podría ser el toque final", apuntó el Dr. Robert Welch, presidente de ginecoobstetricia del Hospital Providence de Southfield, Michigan.
Médicamente conocido como macrosomia fetal, un mayor peso al nacer representa un riesgo tanto para la madre como para el bebé. Según la información de respaldo del estudio, si un bebé pesa más de 4 kg (8.8 lb), aumentará el riesgo de problemas en el parto, cesáreas, hemorragia posparto y bajos puntajes de Apgar. Un mayor peso al nacer también se ha relacionado con más riesgo de obesidad más adelante, según los investigadores.
El estudio también informó que la cantidad de bebés demasiado grandes parece estar aumentando, mientras que la cantidad de mujeres que hace ejercicio durante el embarazo se está reduciendo.
Para medir el efecto del ejercicio sobre el peso del recién nacido, los investigadores noruegos revisaron datos del estudio de Cohortes de madres e hijos noruegos. En esa base de datos se incluyó información acerca de unas 37,000 mujeres cuyos embarazos habían durado al menos 37 semanas.
Las mujeres tenían embarazos de un solo feto. Las dos terceras partes de las mujeres tenían peso normal y el veinte por ciento tenían exceso de peso, pero no eran obesos.
La información sobre el ejercicio se recopiló en las semanas 17 y 30 de los embarazos. Entre las mujeres que no habían estado embarazadas antes, el 43 por ciento aseguró que hacía ejercicio tres veces a la semana o más antes del embarazo. Entre las mujeres que no habían estado embarazadas antes, el 32 por ciento aseguró que hacía ejercicio tres veces a la semana o más.
Para la semana treinta del embarazo, el 25 por ciento informó que nunca hacía ejercicio y el 19 por ciento que lo hacía entre dos y tres veces al mes. El 29 por ciento informó sobre hacer ejercicio una o dos veces a la semana, mientras que el 24 por ciento aseguró que hacía ejercicio tres o más veces a la semana.
El ejercicio antes del embarazo no pareció hacer la diferencia en el peso del bebé al nacer, pero el ejercicio durante el embarazo sí. Para las mujeres que nunca habían estado embarazadas antes, las que hacían ejercicio al menos tres veces a la semana tenían un riesgo 28 por ciento menor de tener un bebé de peso considerable, mientras que las que continuaban haciendo ejercicio regularmente a las treinta semanas tenían un riesgo 23 por ciento menor de tener un bebé demasiado grande.
Los efectos del ejercicio no parecían ser tan beneficiosos para las mujeres que ya habían tenido hijos. Cuando estas mujeres bailaron o participaron en aeróbicos de bajo impacto, también redujeron las probabilidades de tener un bebé grande, pero si nadaban o hacían ejercicio en un gimnasio, el beneficio desaparecía.
Aunque el estudio no logró explicar las razones, el Dr. Steven Allen, presidente de ginecoobstetricia de Scott & White Healthcare de Temple, Texas, señaló que este podría ser un factor de riesgo menos modificable en embarazos subsiguiente o en "las que probablemente no hacían suficiente ejercicio".
Allen señaló que, aunque el ejercicio durante el embarazo definitivamente es una buena idea, estos hallazgos podrían ser distintos si se realizan con otra población. Por ejemplo, las mujeres estadounidenses probablemente sean más diversas étnicamente y podrían tener distintos niveles de índice de masa corporal.
De cualquier modo, según Allen, "se debe invitar a hacer ejercicio a cualquiera que esté lo suficientemente sano para hacerlo. ¿Quién dijo que había que dejar de hacer ejercicio solo por estar embarazada?".
Allen agregó que las investigaciones en los EE. UU. también han demostrado que las mujeres que hacen ejercicio tienen menos probabilidades de parto prematuro.
Welch advirtió que a medida que avanza el embarazo, deben evitar cualquier ejercicio en el que tengan que tenderse de espaldas porque esto puede restringir el flujo sanguíneo tanto para la madre como para el bebé. Además, no deben practicar deportes de contacto ni alguno en el que sea posible caerse, como montar a caballo.
Señaló que le dice a sus pacientes que eviten que su ritmo cardiaco aumente más allá de los 120 latidos por minuto cuando hacen ejercicio. Esto permite hacer trabajo aeróbico, pero no tanto que impida la irrigación sanguínea al feto, explicó Welch.
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