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Preeclampsia y Eclampsia
Sin control adecuado, pueden ser fatales
Especialista del IMSS destaca la importancia del control médico durante y después del embarazo
La eclampsia es la primera causa de muerte de muerte materna en México. No sólo puede aparecer en las últimas semanas del embarazo sino que también puede presentarse sorpresivamente, en cualquiera de las seis semanas después del parto, dio a conocer la Dra. Bertha Contreras Bermejo, coordinadora Delegacional de Salud Reproductiva del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Aseguró que, por ese motivo, las mujeres deben acudir a control médico durante el embarazo y después del parto. Las complicaciones, que pueden producir la muerte de la paciente, pueden producirse en cualquier momento.
Precisó que los problemas con la presión arterial elevada se presentan en dos formas: 1) de manera leve, cuando la presión se eleva a 140/90 —conocida como preeclampsia— y de forma severa, cuando la presión registra 160/110 —que es cuando se convierte en eclampsia— acompañada de convulsiones.
Destacó que, además, 40% de las mujeres que sufrieron preeclampsia —forma menos severa de aumento de presión arterial— están en riesgo de sufrir problemas de hipertensión arterial en los próximos 10 años.
En entrevista a Artículo 7, la Dra. Contreras Bermejo explicó que la preeclampsia, un síndrome multifactorial, suele presentarse en mujeres en extremos reproductivos, es decir, muy jóvenes o mayores de 35 años.
—No hay causa identificable con exactitud. Se sabe que la alimentación, la edad y los antecedentes previos facilitan o no su aparición.
Mencionó que los síntomas de la preclampsia son: aumento significativo de peso, hinchazón de pies o manos, dolor de cabeza, visión borrosa, zumbido en los oídos y la "visión de lucecitas". Éste último síntoma, puede indicar algo más grave, por lo que se recomienda consultar inmediatamente.
—Por eso, el control durante el embarazo es muy importante. De esa manera se puede llevar un registro de la presión y del peso, además de detectar, a tiempo, si la paciente presenta preclampsia o no.
En los primeros tres meses de embarazo, señaló, las mujeres deben subir únicamente de un kilo a kilo y medio. Después de ese primer trimestre, de kilo y medio a dos kilos por mes.
—No es normal ni recomendable que la mujer suba mucho de peso durante el embarazo porque puede perjudicar su salud y la de su bebé. Es una mentira que en esa fase deba comer por dos.
Manifestó que 25% de las mujeres embarazadas, aún las que no han presentado problemas con la presión arterial durante la gestación, pueden presentar preeclampsia una o dos semanas antes del parto, e incluso durante el alumbramiento.
La especialista señaló que, si la preclampsia se presenta cuando el feto tiene sólo de 30 a 31 semanas y la mujer está en condiciones de esperar, entonces se procede a controlar el padecimiento, pero si la situación es muy grave, se interrumpe el embarazo.
Si la complicación se presenta durante un parto normal, se prosigue con éste, pero si se presenta antes de éste, lo más recomendable es la césarea.
—Si hay convulsión por la eclampsia, la paciente debe ser estabilizada. Se le lleva a terapia intensiva para evitar que sufra una hemorragia cerebral o una insuficiencia renal.
Advirtió que, aún cuando la paciente no haya tenido problemas de preeclampsia o eclampsia, debe asistir a un chequeo médico después de dar a luz. El primero, una semana después del alumbramiento y, el siguiente, unas semanas después porque se pueden presentar, durante las siguientes seis semanas del parto, problemas con la presión arterial que pueden convertirse en preclampsia o eclampsia.
—Si la paciente empieza a tener dolor de cabeza o hinchazón en pies o manos, debe consultar inmediatamente. El medicamento evitará que continúen los malestares.
Insistió, finalmente, en la importancia de 1) no comer el doble ni consumir demasiadas grasas durante el embarazo y 2) de asistir al control médico para evitar problemas de preclampsia o eclampsia. L.I.
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16/5/17
19/1/17
Cómo evitar los riesgos de la preeclampsia [19-1-17]
Cómo evitar los riesgos de la preeclampsia
Para evitar la preeclampsia o presión alta en el embarazo, que también produce náuseas y vómitos, hay que prestarle atención a dos cuestiones específicas: la dieta (aunque eso no implica necesariamente ingerir únicamente alimentos o platos sin sal) y la práctica de actividad física que siempre debe estar en relación al momento del embarazo y a los ejercicios que la mamá está acostumbrada a realizar.
De cualquier forma, también hay otros recursos valiosos como por ejemplo el reposo en los casos que exista indicación médica y, por supuesto, la realización de controles médicos permanentes dado que un buen seguimiento permite llegar con más rapidez al diagnóstico.
“La complicación principal de esta enfermedad consiste en el desarrollo de una alteración a nivel del tejido placentario que lleva a una disminución del aporte de flujo sanguíneo al bebé, aumentando las posibilidades de parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino y hasta lesiones neurológicas en los casos más severos.
¿Qué comer para evitar las náuseas?
Como primer consejo se recomienda que las comidas sean de bajos volúmenes y varias veces al día. Las medidas pequeñas de alimento permiten que el estómago los maneje mejor, favoreciendo su paso al intestino de forma más rápida. Además, las consistencias sólidas disminuyen el riesgo de reflujo gastroesofágico.
No mezcle los alimentos con líquidos, con esto evitará los vómitos. Es mejor ingerirlos entre las comidas, a temperatura ambiente o tibios y tomando sorbos pequeños y frecuentes. No prefiera aquellos con olores o sabores fuertes, ni tampoco gasificados.
Los alimentos que son neutros, ni dulces ni muy salados, disminuyen la sensación nauseosa y también son favorables, reducen la secreción gástrica, por lo que se atenúa la probabilidad de los vómitos.
En la mañana durante el desayuno consuma alimentos sólidos, ya que “mantienen la saciedad por más tiempo y pueden ayudar a disminuir la frecuencia de vómitos”. Es bueno tener galletitas de salvado, agua o soda; pan o tostadas de pan integral.
En cuanto al azúcar, no la consuma en exceso, ya que esta aumenta la sensación nauseosa al fermentar en el estómago.
Para evitar la preeclampsia o presión alta en el embarazo, que también produce náuseas y vómitos, hay que prestarle atención a dos cuestiones específicas: la dieta (aunque eso no implica necesariamente ingerir únicamente alimentos o platos sin sal) y la práctica de actividad física que siempre debe estar en relación al momento del embarazo y a los ejercicios que la mamá está acostumbrada a realizar.
De cualquier forma, también hay otros recursos valiosos como por ejemplo el reposo en los casos que exista indicación médica y, por supuesto, la realización de controles médicos permanentes dado que un buen seguimiento permite llegar con más rapidez al diagnóstico.
“La complicación principal de esta enfermedad consiste en el desarrollo de una alteración a nivel del tejido placentario que lleva a una disminución del aporte de flujo sanguíneo al bebé, aumentando las posibilidades de parto prematuro, restricción del crecimiento intrauterino y hasta lesiones neurológicas en los casos más severos.
¿Qué comer para evitar las náuseas?
Como primer consejo se recomienda que las comidas sean de bajos volúmenes y varias veces al día. Las medidas pequeñas de alimento permiten que el estómago los maneje mejor, favoreciendo su paso al intestino de forma más rápida. Además, las consistencias sólidas disminuyen el riesgo de reflujo gastroesofágico.
No mezcle los alimentos con líquidos, con esto evitará los vómitos. Es mejor ingerirlos entre las comidas, a temperatura ambiente o tibios y tomando sorbos pequeños y frecuentes. No prefiera aquellos con olores o sabores fuertes, ni tampoco gasificados.
Los alimentos que son neutros, ni dulces ni muy salados, disminuyen la sensación nauseosa y también son favorables, reducen la secreción gástrica, por lo que se atenúa la probabilidad de los vómitos.
En la mañana durante el desayuno consuma alimentos sólidos, ya que “mantienen la saciedad por más tiempo y pueden ayudar a disminuir la frecuencia de vómitos”. Es bueno tener galletitas de salvado, agua o soda; pan o tostadas de pan integral.
En cuanto al azúcar, no la consuma en exceso, ya que esta aumenta la sensación nauseosa al fermentar en el estómago.
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